Los andamios para restauración de patrimonio histórico son una presencia habitual en nuestras ciudades: durante meses, e incluso años, algunos de los monumentos más emblemáticos desaparecen tras estrucuturas de tubos metálicos, plataformas y lonas de protección. Para muchos ciudadanos supone una interrupción temporal del paisaje urbano.
Sin embargo, detrás de esas estructuras existe un complejo trabajo de ingeniería que no solo facilita el acceso a zonas de difícil alcance, sino que hace posible conservar edificios y elementos arquitectónicos con siglos de historia.